¿Becas para estudiantes o espectaculos culturales?. Por Ignacio Ruberto.

La educación es una de las más poderosas herramientas de integración e inclusión social, por lo tanto resulta imperioso para nuestros jóvenes contar con una ayuda económica que les permita acceder y permanecer en el sistema educativo.

El derecho a la educación, se encuentra garantizado por la Constitución Nacional en su artículo 14, ampliado y reforzado por los artículos 41 y 42 que refieren a los derechos a la educación y por las Convenciones y Tratados Internacionales incorporados en nuestra Carta Magna. Asimismo, la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, última norma integral en materia educativa, responsabiliza al Estado como principal garante de su pleno ejercicio.

El artículo 28 de la Convención sobre los Derechos del Niño[1] señala que “los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación”. De esta manera “a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho”, los Estados deberán fomentar el desarrollo de la enseñanza secundaria, asegurarse de que todos tengan acceso a ella y tomar medidas para permitir la asistencia regular a la escuela.

Actualmente muchos jóvenes de nuestro distrito se encuentran cursando sus estudios secundarios, terciaros o universitarios, pero las dificultades económicas de la población estudiantil y/o su familia, son la causante en mayor medida de deserción y postergación de los estudios, en todos los niveles educativos.

El incremento constante en los costos de transporte, refrigerios, libros, útiles escolares y demás elementos necesarios para que un joven curse normalmente sus estudios se han convertido en una gran  dificultad cada vez mayor para que las familias puedan sostener a sus hijos estudiando, resultando que los jóvenes se alejen de las aulas.

Asimismo, en muchos casos, las necesidades económicas de los hogares de los jóvenes obligan a los mismos a abandonar sus estudios, no por inconvenientes para costear sus estudios, sino, para invertir su tiempo en generar una  fuente de ingresos para sus familias.

Las exigencias académicas van aumentando, principalmente en los niveles terciarios y universitarios, y el estudio demanda tiempo completo y obviamente no pueden trabajar, derivando en la mayoría de los casos en la obligación de optar por abandonar los estudios, lo que influye decisivamente en el futuro laboral y de oportunidades de esos jóvenes.

Durante el IV Encuentro Inter Académico “La Pobreza, Realidad Y Tratamiento”, realizado en 2015, Alieto Guadagni manifesto que: “Para salir de la pobreza hay que tener acceso a la educación. Pero eso significa terminar los dos ciclos obligatorios, porque con tener completa la escuela primaria no alcanza. Y la realidad de nuestro país dice que sólo el 44,7% de los jóvenes termina el secundario”[2].

Los datos de abandono de la escuela secundaria, son altos en todo el país, según la investigación del Centro de Estudios de la Educación Argentina, la tasa de graduación de la secundaria en tiempo y forma está en el 42,15% a nivel nacional y sólo 4 de cada 10 se recibieron con la edad esperada. El dato es similar al calculado por Unesco (43%) y agrega que la tasa de deserción en la Argentina es una de las más altas de América Latina, ocupa el puesto 11 sobre 13 países.

La especialista en educación de Unicef, la profesora Elena Duro explica que “el abandono al estudio tiene múltiples causales, más del 20% abandona por razones económicas. Pero todos los estudios concluyen que la constante en el abandono educativo y los más perjudicados son los más pobres” [3].

Por lo tanto, para lograr un futuro propicio a las nuevas generaciones,  se torna impostergable la toma de medidas necesarias para estimular a los jóvenes de nuestro distrito para que logren acabar los estudios secundarios, terciarios y/o universitarios, promoviendo la igualdad de oportunidades para aquellos que quieran formarse académicamente y no cuenten con los medios necesarios para hacerlo.

Es importante destacar que San Martín recibe un Fondo de Financiamiento Educativo proveniente de la Nación, que la Provincia de Buenos Aires coparticipa con los 135 distritos que la componen y para el 2017 es de 5.800.000.000 de pesos, de los cuales 133.982.000 de pesos le corresponden a nuestro distrito. Esta cifra se fue incrementando notablemente año a año, en el 2015 fue de 64.391.048 de pesos y en el 2016 de 86.232.827 de pesos, que San Martín percibió de este fondo.

El destino de los mismos está determinado por la Ley Nacional de Financiamiento Educativo N° 26.075, que en su artículo 1º establece que: “Serán utilizados con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades de aprendizaje, apoyar las políticas de mejora en la calidad de la enseñanza y fortalecer la investigación científico-tecnológica, reafirmando el rol estratégico de la educación, la ciencia y la tecnología en el desarrollo económico y socio-cultural del país”.

El fin de estos recursos, como surge de la norma, es bastante amplio, pero primordialmente el objetivo es mejorar la calidad educativa de los jóvenes, pero en San Martín no vemos que se le esté dando ese destino, basta con ver los maltrechos establecimientos educativos de nuestro distrito y las nulas medidas adoptadas para estimular a los jóvenes a permanecer y terminar sus estudios.

La amplitud de interpretación ha generado que la gestión municipal de San Martín despilfarre estos fondos en contrataciones de cuanto artista musical o espectáculo se presente, distanciándose notablemente del espíritu y el fin para el cual fue creado el Fondo de Financiamiento Educativo.

Es cierto que la doctrina del Tribunal de Cuentas de la Provincia ha manifestado en reiteradas oportunidades que esos fondos podían ser destinados a solventar espectáculos artísticos de diversa índole. Pero en el caso de San Martín, sin lugar a dudas, es una dilapidación de recursos, ya que existe un gran porcentaje de la población sanmartinense con necesidades básicas insatisfechas las cuales dificultan la su educación.

En este punto, es valioso resaltar que el 17 de octubre del año 2016 el Concejal Antonio Mazza, del Partido Fe, presentó en el Honorable Concejo Deliberante de Gral. San Martín un proyecto de ordenanza atendiendo esta problemática (Expte. 477-C-16) pero lamentablemente, hasta el momento, el mismo no fue tratado.

Desde mi punto de vista, el malgastar estos recursos manifiesta una posición agnóstica de la gestión municipal sobre el progreso de las generaciones futuras con carencias en el orden socioeconómico que provocan un alto grado de deserción educativa, y es de público conocimiento las deficiencias edilicias y de equipamiento que presentan muchas de las escuelas en nuestro distrito.

Como conclusión, resulta interesante imaginar cuantos jóvenes se podrían haber ayudado otorgándoles becas y apoyándolo con un seguimiento permanente utilizando el dinero malgastado en espectáculos artísticos y musicales, entendiendo que la prioridad del Fondo de Financiamiento Educativo es garantizar la igualdad de oportunidades de aprendizaje para lograr un futuro promisorio de nuestros jóvenes, porque si hay dos conceptos íntimamente ligados, son Educación y Futuro.

Consecuentemente, es inapelable que la gestión municipal de San Martín implemente un sistema de becas para estudiantes con carencias socioeconómicas, complementado esto con un área a nivel municipal de apoyo y seguimiento permanente de los becarios, para acompañarlos, asesorarlos, contenerlos y evaluar la situación particular de cada estudiante y su entorno familiar, con el fin de poder mitigar por medio de esta ayuda y patrocinio las insuficiencias que obstaculizan su educación y así garantizar la igualdad de oportunidades como lo establece el espíritu de la Ley Nacional de Financiamiento Educativo.

 

NOTAS: 

[1] La Convención sobre los Derechos del Niño es un tratado internacional de las Naciones Unidas, 1989, subraya aquellos derechos que se desprenden de su especial condición de seres humanos que, por no haber alcanzado el pleno desarrollo físico y mental, requieren de protección especial.

 [2] Alieto Aldo Guadagni. Economista, miembro de la Academia Nacional de Educación de Argentina.

 [3] Elena Duro. Profesora en Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de la Plata. Posgrado en Metodología de la Investigación, Universidad Di Tella; curso en Liderazgo en Harvard y maestría en Dirección en España. Especialista de Educación Unicef Argentina. []

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